Las dentaduras postizas están diseñadas para utilizarse diariamente, pero con el tiempo pueden presentar desgaste, pequeñas fracturas o problemas de adaptación.
Reconocer las señales a tiempo permite evaluar si es posible realizar una reparación o si resulta conveniente fabricar una nueva prótesis.
La prótesis comenzó a moverse
Si una dentadura que anteriormente se mantenía estable comienza a moverse, puede ser necesario revisar su adaptación.
Aparecieron grietas o fracturas
Una pequeña fisura puede avanzar y terminar provocando una rotura mayor. Por eso conviene consultar antes de intentar utilizar pegamentos domésticos.
Sentís molestias al masticar
El dolor o la incomodidad durante la masticación no deberían ignorarse. Una revisión permite determinar qué está provocando el problema.
Cambió la forma en que encaja
Con el paso del tiempo pueden producirse modificaciones que hagan que una prótesis ya no se adapte de la misma manera.
¿Reparar o reemplazar?
No todas las situaciones requieren fabricar una prótesis nueva. Dependiendo del estado y del tipo de daño, un profesional puede evaluar si una reparación o ajuste resulta suficiente.
La decisión depende de las características de cada caso.
Cuidar la prótesis prolonga su vida útil
La limpieza adecuada, una manipulación cuidadosa y los controles periódicos ayudan a conservar las dentaduras postizas en mejores condiciones.
Si una prótesis se rompió, se mueve o dejó de resultar cómoda, una evaluación profesional es el primer paso para encontrar la solución adecuada.